MADERA
¡EL TERMOPROCESADO PROPORCIONA NUEVOS USOS PARA LA MADERA!
El tratamiento a altas temperaturas (160-215°C) o termoprocesado tiene la característica de modificar las propiedades de la madera.
El proceso consiste en la exposición a temperaturas que exceden su combustión espontánea, acompañado de una humedad adecuada que tiene una función de protección. Este tratamiento permite modificar las propiedades de la madera, dependiendo del uso final al que va destinada.
Variando la temperatura, la duración de la exposición y las técnicas de secado la madera adquiere distintas propiedades de protección: estabilidad, aislamiento térmico, resistencia al envejecimiento, flexibilidad y la adopción de diferentes formas y figuras.
CAMBIOS QUíMICOS
Con los cambios químicos que tienen lugar durante el proceso, la contracción y expansión de la madera sometida a la humedad ambiente queda reducida significativamente.
Esto proporciona una mayor resistencia a la exposición ambiente.
Con la eliminación en el interior de la hemicelulosa, la madera no contiene ya sustancias nutrición que puedan alimentar a los hongos.
La capacidad de absorción de agua también queda también significativamente reducida, y la resistencia al envejecimiento se incrementa también, sin la necesidad de añadir peligrosos aditivos químicos.
Durante el proceso, la madera tratada adquiere un bronceado diferente.
La intensidad del color puede ser modificada con la aplicación de diferentes temperaturas.
La oscuridad esta determinada por sus características naturales.
PRODUCTO NATURAL DE ALTA CALIDAD
PRODUCTO NATURAL DE ALTA CALIDAD, SIN ADITIVOS QUíMICOS
La calidad del producto esta garantizada por una meticulosa aplicación del proceso de termoprocesado. El tratamiento comienza con un cuidadoso secado de la madera. Una vez que esta lista, se procede al termoprocesado o aplicación del calor, y finaliza con el humedecido apropiado, siguiendo toda la cadena del termoprocesado.
CALIDAD DEL PRODUCTO CON UNA LARGA VIDA DE SERVICIO
EL tratamiento al calor puede ser aplicado satisfactoriamente a casi todas las clases de árboles. Cuando la madera es tratada, sus características físicas y color cambian, pareciéndose a maderas nobles de origen tropical. Esto abre las puertas a la utilización de maderas de un menor valor ecológico, al mismo tiempo que se respetan los árboles de los frágiles sistemas tropicales. Es, pues, un proceso doblemente ecológico: el mismo tratamiento en si, puesto que huye de productos químicos, y la resistencia de la madera, que evita la tala de árboles tropicales.